Enfermedad

Arteritis de células gigantes (arteritis temporal)

Revisado clínicamente · Última revisión 2026-06-13

Guías prácticas

Qué es

La arteritis de células gigantes es una inflamación autoinmune de las paredes arteriales. Cuando se afectan las arterias del ojo, el flujo sanguíneo al nervio óptico puede caer de repente, causando pérdida de visión indolora o dolorosa. Puede coexistir con polimialgia reumática, que causa dolor en hombros y caderas.

Síntomas de alarma

Los síntomas pueden desarrollarse en días o semanas.

  • Dolor de cabeza nuevo, a menudo en las sienes
  • Sensibilidad al tocar el cuero cabelludo o al usar gafas
  • Dolor o cansancio de mandíbula al masticar
  • Visión borrosa o perdida repentina en un ojo
  • Cansancio general, fiebre o pérdida de peso en algunas personas

Por qué es urgente

La pérdida de visión puede progresar al otro ojo en días si no se trata la inflamación. El tratamiento con esteroides en dosis altas suele iniciarse con urgencia tras evaluación y análisis de sangre, a veces antes del resultado de la biopsia.

Diagnóstico y tratamiento

Análisis como VSG y PCR suelen estar elevados. Una biopsia de la arteria temporal puede confirmar el diagnóstico. El tratamiento suele ser esteroides orales, reducidos lentamente durante meses con seguimiento especializado.

Preguntas frecuentes

¿La arteritis de células gigantes es una urgencia?

Sí. Pérdida repentina de visión, dolor de cabeza nuevo con sensibilidad del cuero cabelludo o dolor de mandíbula al masticar en alguien mayor de 50 necesita evaluación el mismo día. Los esteroides tempranos pueden proteger la vista.

¿Puede la arteritis de células gigantes causar ceguera?

Sí. La inflamación sin tratar puede causar pérdida permanente de visión en uno o ambos ojos. El tratamiento esteroide pronto reduce mucho ese riesgo.

¿Cuál es la diferencia entre arteritis temporal y migraña?

La migraña suele tener aura visual que se recupera y dolor pulsátil con náuseas. La arteritis de células gigantes causa más a menudo sensibilidad del cuero cabelludo, claudicación mandibular y riesgo sostenido de pérdida de visión en adultos mayores.