Tratamiento

Tratamiento del ojo seco

Revisado clínicamente · Última revisión 2026-06-13

Gotas lubricantes

Las lágrimas artificiales, los geles y las pomadas son la base del tratamiento. Reponen la lágrima y alivian la arenilla y el ardor. Las gotas sin conservantes son más suaves si las usas a menudo, y los geles más espesos o las pomadas nocturnas ayudan con la sequedad más intensa.

Cuidado de los párpados

Muchas personas con ojo seco también tienen blefaritis, donde las glándulas de grasa del párpado no funcionan bien. Las compresas tibias, el masaje suave y la limpieza diaria del borde del párpado ayudan a estas glándulas y mejoran la lágrima, y suelen ser el paso a largo plazo más eficaz.

Estilo de vida y entorno

Cambios sencillos reducen la sequedad en el día a día.

  • Haz pausas de pantalla regulares y recuerda parpadear por completo
  • Reduce el aire seco de la calefacción, los ventiladores y el aire acondicionado
  • Mantente bien hidratado y evita los ambientes con humo
  • Coloca las pantallas algo por debajo del nivel de los ojos para reducir la exposición

Otras opciones

Si los síntomas persisten, un profesional puede sugerir tratamientos que reducen la inflamación, o pequeños tapones en los conductos lagrimales para mantener más lágrimas naturales en el ojo. Tratar cualquier causa de fondo y revisar los medicamentos que resecan los ojos también puede ayudar.

Afecciones en las que puede ayudar

Preguntas frecuentes

¿El ojo seco se puede curar?

El ojo seco suele manejarse más que curarse. Una rutina diaria de gotas lubricantes y cuidado de los párpados mantiene cómoda a la mayoría, y los casos persistentes tienen otras opciones.

¿Qué gotas son mejores para los ojos secos?

Las lágrimas artificiales convienen a la mayoría, con gotas sin conservantes mejores para el uso frecuente y geles o pomadas más espesos para la sequedad intensa. Un profesional o farmacéutico puede ayudarte a elegir.

¿Las compresas tibias ayudan con los ojos secos?

Sí, sobre todo cuando el ojo seco se relaciona con la blefaritis. Las compresas tibias y la limpieza suave del párpado ayudan a que las glándulas de grasa funcionen mejor y mejoran la lágrima.